Historia de Vibram: la suela que cambió el alpinismo
De una tragedia en los Alpes en 1935 al octógono amarillo: cómo Vitale Bramani inventó la suela Carrarmato y cambió el calzado de montaña para siempre.

Hay marcas que fabrican productos y hay marcas que acaban formando parte de la historia. Vibram pertenece a la segunda categoría.
Su octógono amarillo aparece hoy en botas de alpinismo, zapatillas de trail, pies de gato, botas de trabajo e incluso zapatos urbanos. Detrás de ese logotipo hay una historia que empezó en los Alpes italianos en los años treinta, con seis muertos y un zapatero obsesionado, y que cambió para siempre la forma de caminar por la montaña.
En el taller trabajamos con Vibram todos los días. Nos pareció justo contar de dónde viene.
Vitale Bramani: montañero antes que empresario

Vitale Bramani nació en Milán el 3 de mayo de 1900. Desde muy joven se enganchó a la montaña y acabó siendo uno de los alpinistas y guías más reconocidos de Italia. En 1933 el Club Alpino Italiano le concedió la medalla de oro al valor alpino.
Bramani conocía de primera mano las limitaciones del calzado de su época. Las botas llevaban suela de cuero y, para agarrar, se les clavaban tacos metálicos alrededor del perímetro. Los llamaban *tricouni*.
El sistema funcionaba razonablemente bien sobre roca seca. Sobre nieve, hielo o terreno mixto era otra historia: los clavos se embozaban, conducían el frío hacia el pie y pesaban una barbaridad. Y había que cambiarlos constantemente.
La tragedia de Punta Rasica, 1935
El 15 de septiembre de 1935, Bramani participaba en una salida a Punta Rasica, en la Val Bregaglia, con la SEM (Società Escursionisti Milanesi), donde ejercía de guía.
El tiempo cambió de golpe. Seis de sus compañeros murieron congelados, incapaces de regresar al refugio con el equipo que llevaban.
No fue una caída ni un alud. Fue el frío, la fatiga y un calzado que no daba más de sí. Bramani salió de allí con una pregunta clavada:
¿Se puede fabricar una suela que agarre como los clavos, pero que funcione en cualquier terreno?
Dos años de pruebas después, tenía la respuesta.
Nace la Carrarmato

En 1937 llegó la solución: la Carrarmato, la primera gran suela de goma desarrollada específicamente para el alpinismo. El nombre viene de *carro armato*, carro de combate en italiano, por el aspecto de oruga de sus tacos.
Bramani empezó prototipando en madera y terminó con caucho vulcanizado, desarrollado en los laboratorios de Pirelli con la colaboración del ingeniero Brambilla. Patentó el invento en 1938.
El diseño era una ruptura total. En lugar de clavos metálicos, grandes tacos de goma repartidos con criterio para conseguir agarre, resistencia a la abrasión, evacuación de nieve y barro, y una comodidad que las botas claveteadas nunca tuvieron.
Hay un detalle precioso en ese dibujo: los tacos en cruz del centro evocan las cruces de las cumbres, y la corona radial del perímetro recuerda al pavimento de la Galleria Vittorio Emanuele II de Milán. Bramani metió su ciudad y su montaña dentro de la misma suela.
De dónde sale el nombre Vibram
Esta es la parte que casi nadie conoce.
Vibram no significa nada en italiano. Son las sílabas de su inventor: VI-tale BRAM-ani.
Bramani ya firmaba así sus artículos en la revista del Club Alpino Italiano. Cuando tuvo que ponerle nombre a la suela, usó su propia firma.
Así que cada vez que ves un octógono amarillo en una suela, estás leyendo el nombre de un montañero milanés que perdió a seis amigos en una tormenta.
La prueba de fuego: Pizzo Badile
Un invento así había que probarlo en serio. En 1937, Bramani y el alpinista Ettore Castiglioni subieron la cara noroeste del Pizzo Badile con uno de los primeros prototipos.
Funcionó. La suela demostró que se podía tener el agarre que pide la escalada y la resistencia que exige la alta montaña sin un solo clavo metálico.
El octógono amarillo

Desde 1947 el nombre Vibram va encerrado en un octógono. La forma es un homenaje a Milán: reproduce la bóveda octogonal de la Galleria Vittorio Emanuele II, en pleno centro de la ciudad donde nació la marca.
El amarillo dorado que todos reconocemos no llegó hasta 1969. Veintidós años de octógono antes de que se pusiera de color.
1954: Vibram llega a la cima del K2
El 31 de julio de 1954, una expedición italiana hizo cumbre en el K2, la segunda montaña más alta del planeta y una de las más difíciles.
Los alpinistas subieron con botas equipadas con suelas Vibram: seis tipos distintos, según el tramo y las condiciones.
Aquella cumbre convirtió a Vibram de invento italiano en referencia mundial.
De la montaña al mundo

En 1957 abrió la fábrica de Albizzate, en la provincia de Varese, todavía hoy uno de los centros de la compañía. En 1964 Vibram cruzó el Atlántico con un acuerdo con Quabaug Rubber Company para fabricar y distribuir en Norteamérica.
En 1967 llegó Vibram Security, orientada al calzado de trabajo, con un compuesto de caucho nitrilo antideslizante. Y en 1988, Vibram Grip, pensada para la escalada.
Para entonces la filosofía de la casa ya estaba clara: no existe una suela perfecta para todo. Cada actividad pide su compuesto y su dibujo.
FiveFingers: caminar casi descalzo
En 2004 aparecieron las Vibram FiveFingers, con un espacio para cada dedo y la idea de acercarse a la sensación de ir descalzo protegiendo la planta. La revista *Time* las incluyó entre los mejores inventos de 2007.
Tiene su gracia: décadas antes, el propio Bramani ya se había interesado por cómo se movían los montañeros descalzos sobre determinadas rocas.
Megagrip y la Vibram de hoy
Hoy el nombre más conocido del catálogo es Megagrip, un compuesto que busca el equilibrio entre agarre, durabilidad y comportamiento sobre superficie mojada. Es el que más montamos en el taller para trekking y trail.
Junto a él conviven Arctic Grip para hielo, Litebase para reducir peso y una lista larga de compuestos específicos. De aquellos tacos de goma de 1937 a formulaciones diseñadas para un terreno concreto.
Si quieres saber cuál le toca a tu bota, lo explicamos aquí: cómo elegir suela Vibram para tu bota de montaña.
Vibram no fabrica botas
Un malentendido muy extendido: Vibram no es una marca de botas. Es un especialista en tecnología de suelas que vende a otros fabricantes. Por eso encuentras el octógono en Scarpa, La Sportiva, Salomon, Alpinestars o Hoka.
Trabaja para alpinismo, escalada, trail, trekking, calzado de seguridad, motociclismo, moda, calzado urbano y ortopedia. Según la propia compañía, está presente en unos 120 países, produce más de 40 millones de suelas al año y acumula más de un millón de kilómetros de pruebas.
La línea del tiempo
| Año | Hito |
|---|---|
| 1935 | La tragedia de Punta Rasica. Mueren seis compañeros de Bramani. |
| 1937 | Nace la Carrarmato. Primera prueba en el Pizzo Badile. |
| 1938 | Bramani patenta la suela. |
| 1947 | El nombre Vibram se encierra en el octógono. |
| 1954 | Primera ascensión al K2 con seis tipos de suela Vibram. |
| 1957 | Nueva fábrica en Albizzate (Varese). |
| 1964 | Acuerdo con Quabaug: expansión en Norteamérica. |
| 1967 | Vibram Security para calzado de trabajo. |
| 1969 | El octógono se viste de amarillo. |
| 1988 | Vibram Grip para escalada. |
| 2004 | Vibram FiveFingers. |
| Hoy | Megagrip, Arctic Grip, Litebase y compuestos por terreno. |
Qué tiene que ver esto con tu bota
Todo. Porque el mismo principio que empujó a Bramani en 1937 es el que aplicamos cada vez que resolamos: una bota buena no se tira, se le pone la suela que le corresponde.
Una bota de montaña con el corte sano y la suela gastada no es una bota muerta. Es una bota a la que le faltan cinco milímetros de caucho. Nosotros llevamos más de cuarenta años poniéndoselos, con Vibram original y termo sellado.
Y si tu bota lleva un octógono amarillo desgastado en la suela, ahora ya sabes de dónde viene.

